SISTEMÁTICA DE LAS FUERZAS POLÍTICAS
- Realizado por Maximiliano Rodríguez -
(Cátedra: Molinelli Silvera Varela)
En el Estado democrático la fuerza política más actuante es el cuerpo electoral. Es la fuerza política más importante porque es quien va a elegir a los gobernantes.
El electorado es condición primaria para el ejercicio del poder político; es parte del cuerpo representativo que incluye a representantes y representados.
Para Hauriou todo sistema de representación es un todo: electores y electos.
La concepción de Willoughby es que en un gobierno popular representativo, la rama del electorado debe ser vista como la fundación sobre la cual se levanta la totalidad de la estructura gubernamental.
La primera condición es la organización de los ciudadanos para votar.
La función de participar del proceso electoral es
de la totalidad de los miembros, pero el ejercicio del derecho es de cada uno de ellos,
que ejerce así un derecho subjetivo.
El electorado es, de este modo, el origen de todo el poder político; es la fuerza
política que tiene la iniciativa del proceso político a través de sus órganos.
Poder es la capacidad de modificar la realidad externa al sujeto. La relación de poder es
de mando y obediencia. Esta relación en la que un grupo tiene la capacidad de influir
sobre otro es a todas luces desigual: Pocos ejercen poder sobre muchos.
El grupo que obedece lo hace por amenaza de coacción, costumbre y confianza; los que intentan llegar al poder lo hacen por idealismo o interés personal.
Bidart Campos habla de la libertad de los ciudadanos a través de la participación; esta se consigue por medio de los partidos políticos.
Los partidos políticos son organizaciones destinadas a congregar a los electores que participan de los mismos intereses o de las mismas ideologías o de la misma orientación política, con relación a los problemas fundamentales del país.
Los partidos, de cualquier régimen, tienen siempre el mismo objetivo de organización del grupo político.
El origen de los partidos políticos se da como tal en las postrimerías del siglo XVIII con los "clubs" en Francia, pero no podemos hablar de partidos políticos en sentido moderno hasta el siglo XX.
Los sistemas partidarios se pueden dividir:
En cuanto a su naturaleza jurídica serán:
Una asociación para fines políticos: El partido es una asociación civil, constituida por la reunión de personas con objetivos políticos determinados.
Un órgano del Estado: En el sentido democrático significa la distribución de los partidos en función de los diferentes grupos sociales o en otro sentido el partido único como expresión del propio Estado y su órgano en la ejecución de la política del gobierno.
Una institución: Representa una unidad bajo el punto de vista de los elementos que la componen y de su personalidad y autonomía jurídica; es la integración del partido dentro del sistema estatal.
Una parte del sistema político: Elemento del propio sistema de gobierno.
Duverger los dividía en partidos totalitarios y partidos especializados, dependiendo de la disciplina interna de ellos, de la dedicación que se exige a sus miembros.
En cuanto al área de influencia pueden ser partidos nacionales y provinciales: Esta división tiene su interés en el sistema federativo, que es la unión de unidades autónomas con su expresión política y administración propia. Según Kelsen en el sistema federativo la unión sólo existe como expresión de sus elementos componentes, es decir las provincias.
También se pueden dividir los sistemas por el número de partidos:
Partido único: Decía Milhail Manolesco que el partido único es aquel que solamente él, de hecho y de derecho tenga libertad de acción política constituyendo una institución fundamental del régimen. La idea es la de sustitución de la voluntad de la masa por el comando y la orientación de un grupo que detenta la dirección partidaria. Son ejemplos de esto el Partido Comunista ruso, chino o cubano, el Partido Nacional Socialista alemán, etc.
Sistema bipartidario: Lo que
predomina en estos casos es la necesidad de un mecanismo político que permita la
competencia de los hombres en el poder, pero también el funcionamiento de la vigilancia
política.
En este sistema existen dos categorías de hombres: Los que están con el gobierno y los
que están contra el gobierno.
Es el sistema típico de países anglosajones como Inglaterra y Estados Unidos.
Sistema multipartidario: Permite el
funcionamiento de partidos con un mínimo de exigencias, alimentada esa situación por un
sistema electoral de base proporcional que admite una representación política con un
número limitado de votos.
El pluripartidismo es quizás una tendencia del espíritu de reacción contra las
soluciones simétricas, contra la estructura orgánica del poder.
Esto suele presentarse en países de ascendencia latina, como Francia y Brasil.