LIMITACIÓN DE LA JORNADA DE TRABAJO
La jornada de trabajo es el tiempo durante el cual el trabajador pone disposición del empleador su fuerza de trabajo prestando servicios, realizando obras o ejecutando actos, sin que pueda utilizar dicho lapso en beneficio propio.
Antiguamente, la jornada de trabajo no estaba limitada y se trabajaba desde que amanecía hasta que anochecía, desde que salía hasta que se ponia el sol: "se trabajaba de sol a sol".
Con el correr del tiempo la jornada de trabajo fue limitada, primero a 16 horas, luego a 14 o 12 horas, hasta que cuando se crea la OIT (Organización Internacional del Trabajo) la jornada se limita a 8 horas diarias y 48 horas semanales.
El por qué de la limitación de la jornada de trabajo en algún momento fue simplemente para que los patrones no esclavizaran o abusaran de los trabajadores.
Luego, además de evitar ese abuso también se consideró indespensable limitar la jornada para mejorar la calidad de vida del trabajador dentro y fuera del trabajo, protegiendo así la vida, la integridad física y la salud de los trabajadores.
Y ya en tiempos modernos -y en lugares donde los trabajadores están sin ocupación- se ve a la limitación de la jornada como una forma de combatir el desempleo. Se sostiene que reduciendo la jornada de trabajo, habrá que tomar nuevos empleados y bajará el desempleo. El gran interrogante es qué hacer con los sueldos de aquellos que trabajaban 8 horas y pasan a trabajar 4 o 6 horas.
La limitación de la jornada ofrece beneficios para el trabajador y también para el empleador. Para el trabajador, porque luego de haber consumido sus energías trabajando, la limitación le permite recuperarse descansando, comiendo y distrayéndose adecuadamente. Para empleador, porque está demostrado que el trabajador muy fatigado, por un lado está más expuesto a accidentes y a errores, y por otro, tiene un nivel de rendimiento más bajo.